El ejercicio durante el embarazo mejora las capacidades cerebrales de los recién nacidos

Hacer ejercicio moderado durante la gestación mejora el desarrollo cognitivo del bebé, según un estudio reciente realizado por la Universidad de Montreal y del Hospital infantil Ste-Justine.

Además de reducir el dolor en la cintura pélvica (una molestia que afecta a una de cada cinco embazadas) y la depresión prenatal, también mejora los pronósticos de padecer hipertensión gestacional o preeclampsia, que se ve reducida en madres que realizan un ejercicio físico. Es importante también la reducción percibida del riesgo del niño de padecer obesidad, ya que se reduce al peso del bebé al nacer.

 

Se trata del primer ensayo clínico en humanos que mide el impacto de los hábitos de ejercicio durante los nueve meses de gestación en el recién nacido, a pesar de que estudios anteriores habían mostrado resultados similares en animales. El estudio se llevo a cabo de la siguiente manera. Durante el segundo trimestre del embarazo se formaron de manera aleatoria dos grupos: uno activo y otro sedentario. El primero tenía que practicar ejercicio físico de una intensidad moderada durante en torno 15 a 20 minutos tres días a la semana.

Tras el parto se midieron las actividades cerebrales de los recién nacidos en su octavo y duodécimo día de vida, mediante electroencefalografía en reposo, vigilia o sueño de los bebés. “Utilizamos 124 electrodos colocados en la cabeza del bebé y esperamos a que el niño se quedara dormido en el regazo de su madre. A continuación, medimos la memoria auditiva a través de la respuesta inconsciente del cerebro a los nuevos sonidos”, explica uno de los investigadores, Élise Labonté-LeMoyne.

Los resultados mostraron que los bebés nacidos de las madres físicamente activas durante el embarazo habían desarrollado unos hábitos cognitivos más maduros: sus cerebros se desarrollaron más rápidamente.

Los autores de este hallazgo se encuentran ahora trabajando en el siguiente paso: medir la capacidad cognitiva, motora y del lenguaje de los niños, además del peso y salud alimentaria a la edad de un año para verificar si se mantienen o no esas diferencias.

 

 

 

 

 

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