Cáncer de Mama

Hoy, 19 de octubre, se celebra el Día Contra el Cáncer de Mama.

En España se diagnostican alrededor de 26.000 nuevos casos cada año. Es el tumor más frecuente de las mujeres occidentales (en España un 29% de todos los cánceres diagnosticados), estimándose que una de cada ocho mujeres tendrá cáncer de mama a lo largo de su vida, aunque no es un tumor exclusivo de mujeres, en un porcentaje pequeño, los hombres también pueden padecerlo.

El cáncer de mama consiste en la proliferación acelerada e incontrolada de células del epitelio glandular. Son células que han aumentado enormemente su capacidad reproductiva. Las células del cáncer de mama pueden diseminarse a través de la sangre o de los vasos linfáticos y llegar a otras partes del cuerpo. Allí pueden adherirse a los tejidos y crecer formando metástasis. Las metástasis son por lo tanto enfermedad a distancia del tumor primario. El cáncer de mama también puede recidivar, esto es, reaparecer en el mismo lugar en el que se diagnosticó inicialmente, incluso años después de haber sido tratado.

¿Cuál es la causa?

La causa exacta se desconoce aún. Aunque si se han definido factores de riesgo como:

  1. Ser mujer (factor de género)
  2. La edad. El riesgo aumenta con la edad
  3. Factores reproductivos como
    1. Aparición temprana de la primera regla
    2. Menopausia tardía
    3. Terapia hormonal sustitutiva después de la menopausia
    4. Nuliparidad (no haber estado embarazada nunca) también se relaciona con un riesgo mayor
  4. Familiar de primer grado diagnosticado con cáncer de mama (aproximadamente un 85% se diagnostican en mujeres con historia familiar de cáncer de mama)

¿Qué puedo hacer para prevenir el Cáncer de Mama?

Realmente no tenemos datos que nos indiquen que el cáncer de mama se pueda prevenir, pero algunos estudios recientes, concluyen que se puede reducir realizando ejercicio de forma regular, evitando el sobrepeso y la obesidad tras la menopausia, y el consumo regular de alcohol.

Tratamientos hormonales sustitutivos durante la menopausia

El uso de estos tratamientos se asocia a un incremento del riesgo de padecer cáncer de mama.

Evite el tratamiento hormonal sustitutivo tras la menopausia, ya que el descenso del número de mujeres que lo reciben, ha coincidido con un descenso proporcional de número de casos nuevos de cáncer de mama.

Consejo genético

En Consejo Genético te permitirá determinar si se asocia una mutación genética(BRAC1, BRAC2) si existe una historia familiar de cáncer de mama.

Es recomendable que pida este Consejo genético en el caso de que tenga una historia familiar de afectados por el cáncer de mama.

Se hará una historia familiar para conocer el número de familiares afectados, la edad en la que se diagnosticó y el grado de co-sanguineidad. Así se estudiará el patrón genético del paciente.

Es posible conocer algunas alteraciones genéticas que puedan existir en familiares cercanos, estudiándolas en células de sangre periférica. Con ello se puede saber si una persona es portadora de mutaciones en algunos genes, como los BRCA-1 y BRCA-2, relacionados con el cáncer de mama, cáncer de ovario y otros.

En mujeres con riesgo muy elevado de desarrollar cáncer de mama existen varias opciones terapéuticas. La paciente, junto con su médico debe valorar las ventajas e inconvenientes de cada una de ellas y decidir qué opción es la más adecuada.

Las posibilidades terapéuticas son las revisiones frecuentes la mastectomía profiláctica y la quimioprevención.

Síntomas

El tumor suele ser indoloro y con bordes irregulares, aunque podría ser blando y redondo, incluso doloroso.

Pueden producirse descargas o supuraciones por el pezón y ulceraciones en la piel.

También puede causar el efecto conocido como piel de naranja o retracción de la piel o del pezón.

Además pueden aparecer síntomas de inflamación como calor y enrojecimiento de la piel además de endurecimiento del tejido mamario.

Diagnóstico precoz

Un cáncer de mama diagnosticado en la etapa inicial tiene unas probabilidades de curación de casi un 100%, por ello es muy importante realizar las pruebas periódicamente.

Se hace una mamografía (prueba médica principal recomendada por la American Cancer Society), capaz de detectar lesiones hasta dos años antes de ser palpables, con una radiación mínima para resultar inofensiva. También se podría realizar una exploración física, pero este método es muy poco eficaz.

En la mamografía se pueden apreciar una serie de signos que indican, con bastante precisión, si la lesión es sospechosa de malignidad o no. Entre ellos destacan:

  1. Calcificaciones: se trata de pequeños depósitos de minerales que aparecen como pequeñas manchas blancas en las radiografías. Las muy pequeñas se llaman microcalcificaciones y pueden aparecer aisladas o en grupo. Significa que hay cambios en la mama que requieren una vigilancia. Las calcificaciones pueden corresponder a tumores benignos y, menos a menudo, a tumores malignos.
  2. Masas: pueden corresponderse ser lesiones benignas, como es el caso de un fibroma, o malignas. Pueden contener calcificaciones o no.
  3. Quistes: es una colección de líquido en el seno de un pequeño saco dentro de la mama. La exploración diagnóstica se debe completar con una ecografía mamaria. Puede ser necesario evacuar el líquido para ser analizado histológicamente. Es raro que un quiste sea maligno.

En todos los casos el radiólogo evaluará la probabilidad de que las imágenes correspondan a una lesión benigna o maligna, así como la necesidad de completar el estudio con otras pruebas o repetir la mamografía pasado un tiempo.

En el caso de observarse masas, las pruebas complementarias más habituales son la ecografía, la punción aspiración con aguja fina (PAAF), la biopsia con aguja gruesa (BAG) (puede ser por esterotaxia) o la bioposia quirúrgica (menos frecuente en la actualidad). Las microcalcificaciones se valoran mediante biopsia asistida por vacío (BAV). En el caso de mamas densas también se realiza una resonancia nuclear magnética (RNM).

Un 30% de las lesiones que se detectan por mamografía son tumores microscópicos que no invaden en profundidad (carcinoma in situ). Estos tumores tienen un pronóstico excelente.

Otras pruebas complementarias serían:

  • Ecografía: Puede distinguir lesiones quísticas (rellenas de líquido, normalmente no tumorales) de lesiones sólidas (más sospechosas) Y valorarel estado de los ganglios de la axila.
  • Ductograma ó galactograma: Consiste en introducir contraste en un ducto, a través del pezón y observar la imagen en rayos X para detectar pequeñas masas intraductales. Es una técnica utilizada en caso de descargas hemorrágicas por el pezón.
  • Ductoscopia: Técnica mínimamente invasiva que consiste en la introducción de un pequeño endoscopio a través de los conductos galactóforos.
  • Resonancia Nuclear Magnética (RNM): Para mejorar la definición se utiliza materiales de contraste, como el gadolinio.

Cuando hay sospecha, el siguiente paso es tomar una muestra del tejido para analizarla con una biopsia.

Tipos

Carcinoma “In situ” (Estadio 0)

Se llama así a la proliferación celular maligna que ocurre en el interior del conducto mamario, sin traspasar la pared (membrana basal) del mismo, es decir sin invasión o infiltración del tejido (estroma) que lo rodea.

Se denomina:

  • Carcinoma ductal in situ  cuando es no invasiva y las células anormales están en el revestimiento de un conducto de la mama.
  • Carcinoma lobulillar in situ si es dentro de un lobulillo.
  • Enfermedad de Paget del pezón: células anormales sólo en el pezón

Estadio I, II, III y IV

Según cómo va avanzando el cáncer, una vez el tumor ya se formó, hay diferentes estadios. Estos estadios se basan en los resultados de las pruebas que se hacen al tumor y a los ganglios linfáticos.

Tratamiento

Se utilizan seis tipos de tratamiento estándar para el cáncer de mama (National Institute of Health, 2015):

  1. Cirugía
  2. Biopsia del ganglio linfático centinela seguida de cirugía
  3. Radioterapia
  4. Quimioterapia
  5. Terapia hormonal
  6. Terapia dirigida

Se están valorando la eficacia de nuevos tratamientos con ensayos clínicos.

Aspecto psicológicos y psiquiátricos del Cáncer de Mama

Ansiedad y depresión son reacciones psicológicas frecuentes a lo largo de todo el proceso oncológico y ocurren en respuesta a la incertidumbre, a la angustia, al temor, a la confrontación con la propia vulnerabilidad y mortalidad, a las limitaciones físicas impuestas por la enfermedad, y a las pérdidas que ésta genera (por ejemplo, la pérdida de la salud, posiblemente de relaciones sociales, familiares, laborales, la pérdida de habilidades y capacidades etc). Al impacto psicológico de perder una mama o parte de ella hay que añadir el efecto devastador que tiene padecer una enfermedad que potencialmente amenaza la vida de la mujer. La confrontación con la propia muerte puede implicar enfrentarse a la posibilidad de no llevar a cabo sueños que se han podido estar labrando durante mucho tiempo.

En algunos pacientes, elevados niveles de ansiedad y depresión persisten durante semanas o menes. Esta reacción prolongada de malestar emocional no es adaptativa y frecuentemente requiere la intervención de un psico-oncólogo.

En Pupilum tenemos el curso Online de Psicología en el cáncer de mama de 40h lectivas y que tiene solicitada acreditación a la Comisión de Formación Continuada-Sistema Nacional de Salud para Medicina, Psicología y Enfermería.

Este Curso facilita a cualquier facultativo o equipo médico en el abordaje y manejo de los aspectos psicosociales que afectan al paciente con cáncer de mama y a su familia. Se persigue que el alumno sea capaz de ofrecer a los pacientes oncológicos un servicio personalizado y especial, valiéndose de habilidades específicas para afrontar el diagnóstico del cáncer y su posterior tratamiento.

 

 

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