Bioimpresión: 3D que salva vidas

 

Crear órganos humanos célula a célula era considerado pura ficción hace unos años. La medicina regenerativa en todo el mundo ha sufrido un antes y un después con la aparición de las bioimpresiones. La impresora en 3D está revolucionando la medicina en su sentido más general, y de manera más concreta es  en el campo de las prótesis donde más avances se están consiguiendo gracias a esta nueva tecnología. Aquí te enseñamos algunos de las aplicaciones más interesantes de estos aparatos.

 

 1. Los audífonos

La revolución de estos aparatos se inició en  1998. En la actualidad, se calcula que en torno al  98% de los audífonos se han fabricado mediante  bioimpresión. Desde entonces no se ha parado de investigar y mejorar está técnica, llegando a conseguirse que una sola máquina imprima 30 aparatos en 90 minutos

 2. Prótesis dentales

La contribución de la impresión 3D a la industria dental ha provocado un aumento en la calidad de las piezas y una mayor rapidez y eficiencia en su producción.

Desde puentes a fundas dentales, pasando por implantes,  la bioimpreisón puede crear casi todos los componentes que se necesitan en la clínica odontológica.

Impresión de implantes odontológicos. Imagen de  Impresiontresde

Impresión de implantes odontológicos. Imagen de Impresiontresde

 

3.     Órganos impresos en 3D

La bioimpresión de algunos órganos está en la agenda como uno de los objetivos más importantes que conseguir a corto plazo.  La impresión de células de hígado ya se está llevando a cabo, y la agenda está dirigida a conseguir la bioimpresión completa del órgano que, viendo los avances conseguidos, parece ser inminente.

Este increíble vídeo muestra al cirujano Anthony Atala en una de sus charlas en 2011, compartiendo un experimento en el cual se imprimió un prototipo de riñón humano, que era además capaz de producir una sustancia parecida a la orina.

Bioimpresión de una oreja humana. Imágen de Gizmodo.

Bioimpresión de una oreja humana. Imágen de Gizmodo.

 

4.   Prótesis

La ortopedia se ha visto  revolucionada de manera con la aparición de las impresiones en 3D. La velocidad y la disminución de los costes pueden poner fin a muchos de los problemas derivados de accidentes en los que una o varias partes del cuerpo de ven seriamente dañados o incluso se pierden. Desde una cara, hasta un brazo, la bioimpresión permite la regeneración del órgano.

5.    Células madre

Un grupo de la Universidad  escocesa Heriot Watt ha producido e impreso racimos de células madre. El  método usado es el de la impresión basada en válvulas, para mantener estas células en un alto nivel de viabilidad, y producir esferoides de un tamaño uniforme con una precisión adecuada. Los científicos de dicha universidad se están interesando de manera especial por el momento en las células hepáticas debido a su importancia en el metabolismo de medicamentos y drogas en el organismo.

Esto podría suponer el futuro de la “medicina personalizada” para que cada paciente pueda probar su medicamento de esta forma, antes de tomarlo. Además de la tan  “implantación” in situ de estas células, dentro del propio cuerpo, para evitar los rechazos asociados al trasplante de órganos, lo cual podría ahorrar numerosos costes en el futuro.

Un futuro más que prometedor, aunque aún lejano. Se espera que llegado el momento, a pesar de los elevados costes que por el momento acompañan a estas investigaciones se llegue a una reducción de tiempo, costes y una mayor facilidad y eficiencia en la medicina regenerativa y general.

 

 

 

¿Cómo funciona una impresora en 3D?

Las bioimpresoras incluyen un software que permite a los ingenieros construir un modelo en tres dimensiones de los tejidos sobre una pantalla. Una vez que el tejido u órgano está diseñado, se procede a la impresión mediante dos cabezales: uno “cargado” con células humanas y otro con el matriz o hidrogel que servirá como soporte para la construcción del tejido en cuestión. Gracias al láser se procede a la calibración (en un proceso tremendamente delicado) para garantizar que cada célula se coloca correctamente. En el interior del aparato, una cabina con los estándares de bioseguridad logra mantener los tejidos esterilizados.

Compruébalo en este increíble video

 

Un increíble caso real

Los bebés que nacen contraquebronquiomalacia, una anomalía congénita que aparece en 1 de casa 2100 recién nacidos, consistente en una debilidad de la tráquea provoca colapsos durante la respiración, y que se diagnostica con frecuenta erróneamente como asma, pueden encontrar en la bioimpresión una

En el siguiente vídeo te mostramos el caso de un bebé que, a pesar de vivir con un ventilador mecánico, debía ser resucitado cada día debido a esta enfermedad. El Instituto de Biología Genómica de la Universidad de Michigan desarrolló una férula impresa en 3D, que cosieron alrededor del tubo de traqueotomía de la niña para expandir sus vías respiratorias y ofrecer un soporte al crecimiento del tejido. Este soporte está fabricado en un material que permitirá la completa absorción por el sistema respiratorio del bebé en dos o tres años.

 

 

Esta bebé que padece  traqueobronquiomalacia salvó su vida gracias a la bioimpresión

Esta bebé que padece traqueobronquiomalacia salvó su vida gracias a la bioimpresión. Imagen de CNN México

 

 

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